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Google Green II

Publicado por Unknown el jueves, 30 de agosto de 2012 0 comentarios


En la primera parte de este vistazo a la política medioambiental de Google recorrimos los puntos de mayor consumo energético de la compañía y vimos cómo son alimentados. Pero la gran G va mucho más allá. ¿Nos vamos a Mountain View?.

TRANSPORTE SOSTENIBLE.

Googleplex, la sede principal de la compañía, se encuentra en Mountain View (Santa Clara, California) a unos 60 kilómetros de San Francisco. Para cubrir esta distancia, los trabajadores de Google (Googlers) tienen a su disposición una flota de autobuses lanzadera completamente gratuitos que se encargan de moverlos entre sus casas y sus oficinas. La posición de cada autobús y el tiempo restante a cada parada esta disponible en la red.
Estos vehículos funcionan únicamente con diesel con un contenido ultra bajo de azufre y algunos cuentan con paneles solares en el techo. Los asientos de los pasajeros pueden moverse y existen mesas de trabajo con las que aprovechar el tiempo de viaje. Si algun googler es amante del ciclismo, puede pedalear parte del recorrido y después subirse a alguno de los autobuses puesto que están equipados con soportes especiales para bicicletas. 




Los cuatro edificios que componen Googleplex ocupan 47.038 metros cuadrados. Las instalaciones incluyen 12 cafeterias, lavanderías, gimnasio, 2 piscinas... para desplazarse dentro del complejo, los trabajadores tienen a su disposición cientos de pequeñas bicicletas.

Para desplazamientos más largos, Google dispone de un programa de coches compartidos: gFleet. Consiste en una flota de coches eléctricos e híbridos que pueden ser usados por cualquier trabajador. Para dar soporte a estos vehículos, Google dispone de 400 puntos de carga de nivel dos (carga rápida) que se reparten por todo San Francisco. Tanto los puntos de carga como los coches disponibles pueden ser consultados a través de google maps. Además, Google colabora con el desarrollo de nuevos vehículos “limpios” y potencia su compra entre sus trabajadores llegando a instalar gratuitamente puntos de carga en los domicilios de los trabajadores que se compran un coche eléctrico.

Se calcula que la suma de la gFleet, los autobuses lanzadera y las estaciones de carga ahorra al planeta 5400 toneladas de co2  al año (unos 14 mil vehículos).

EDIFICIOS SOSTENIBLES.

Google está convencido de que los entornos de trabajo saludables ayudan a mejorar la productividad. Por ello se plantean sus propios edificios como seres vivos que forman un pequeño ecosistema con la gente que trabaja en ellos y con el entorno en el que se ubican. En el diseño de sus oficinas, Google apuesta por por la luz natural, el aire limpio y los materiales sin productos potencialmente tóxicos. Sólo se emplean pinturas, selladores, adhesivos, alfombras y muebles con los niveles más bajos de formaldehídos y componentes volátiles orgánicos (COV). La compañía se esfuerza en emplear materiales sostenibles fabricados cerca de sus instalaciones, libres de plomo y mercurio, y con el mayor porcentaje de componentes reciclados y biodegradables.
En Estados Unidos, Google realiza un riguroso control sobre los materiales de construcción que adquiere. Los proveedores están obligados a proporcionar la información completa de todos los “ingredientes” añadidos al material durante la cadena de producción. Esta información se comparte a través del proyecto Pharos

En el diseño de sus oficinas, Google plantea estrategias operativas que reduzcan el uso de energía y agua. Toda la equipación electrónica cuenta con certificaciones Energy Star (o similares) y existen dispositivos destinados a controlar que los aparatos, las luces, el aire acondicionado y la calefacción sólo están encendidos cuando son realmente necesarios. Se emplean paneles solares para calentar el agua y se reutilizan aguas residuales (de la instalación y municipales) para los inodoros y el riego de jardines. Por ejemplo, en Hyderabad (India) 380.000 litros de aguas residuales son tratadas y reutilizadas anualmente para usos no potables. 

Los equipos en las oficinas de Google de todo el mundo compiten entre ellos para ver quien consume menos. Esta competición genera nuevas ideas que permiten a Google poner en práctica estrategias innovadoras y localmente apropiadas para reducir los residuos, ahorrar energía y agua, y mejorar la calidad ambiental interior.

COMIDA SOSTENIBLE.
“Mantener sanos a nuestros empleados es un buen negocio”.
Google se ha comprometido con la elaboración de alimentos saludables que pone a disposición de sus empleados en sus oficinas de todo el mundo. Mediante su programa de alimentos informa a los Googlers sobre cómo y dónde se cultiva su comida. En la medida de lo posible las granjas que abastecen los comedores de Google se encuentran en un radio de 300 km. De este modo la comida llega fresa, se potencia la economía local y se reducen los costes (ambientales y monetarios) que suponen los transportes. Además las granjas que abastecen a la compañía, deben demostrar que cultivan y alimentan a sus animales de una manera sana y sostenible. Los productos que no se pueden conseguir cerca de los puntos de consumo (como el café) se compran a productores individuales que cuentan con el Certificado de Comercio Justo.

El programa Google Green Seafood se desarrolló en colaboración con el Acuario de la Bahía de Monterrey y establece la referencia que la compañía sigue para comprar pescados y mariscos. Google establece convenios con mayoristas locales a los que exige cumplir límites rigurosos límites a sus capturas. 

Google analiza continuamente su lista de compra para evitar las sobras y generar así menos residuos. Aún así siempre hay excedentes que se dedican a la beneficencia. Por todo Googleplex existen contenedores de materia orgánica destinada al compostaje y al reciclaje. En las cafeterías se usan platos y cubiertos reales para tratar de minimizar las vajillas desechables (que existen y son 100% reciclables). 

Se calcula que el 20% de los residuos de cafetería se recicla y el resto se convierte en abono.


SOFTWARE SOSTENIBLE.

Hasta ahora, todo el esfuerzo ecológico de google les acaba reportando beneficios directos: no depender de compañías suministradoras de energía y ahorrar en sus facturas. En sus productos es donde realmente se puede ver que la sostenibilidad forma parte de su cultura. ¿Cómo algo no físico puede ser ecológico?. La respuesta es muy simple, ayudando a que nosotros seamos más sostenibles.

La velocidad de todas sus herramientas a parte de hacernos la vida más fácil ahorra energía. cuanto antes encuentres la información que buscas antes apagaras tu ordenador (o las pantallas de tu móvil o tableta). Los servicios en la nube de google (Gmail, Google Apps...) evitan que cada empresa tenga sus propios servidores (y ya vimos lo eficientes que eran los de la gran G). De hecho,  se calcula que las pequeñas empresas con menos de 50 personas pueden ahorrar hasta 172,8 kWh de energía y 101,6 kg de carbono al año por cada usuario mediante el uso de Gmail en vez de tener un servidor de correo electrónico alojado en la empresa.

Los mapas de Google nos permiten calcular rutas entre dos puntos. Cuanto mejores sean esas indicaciones antes llegaremos y menos tiempo usaremos el coche... si es que viajamos en coche porque también podemos calcular rutas en a pie, en bicicleta y en transporte público. En caso de que tengamos un vehículo eléctrico, Google Maps también nos indicará los puntos de recarga más cercanos. 

Organizaciones de todo el mundo utilizan Google Earth para mostrar la deforestación, los hábitats de especies en peligro de extinción y los efectos del cambio climático. Rebecca Moore, ingeniera de Google, utilizó Google Earth para ayudar a detener la tala de 1.000 acres de secoyas cerca de su casa en las montañas de Santa Cruz. Mediante Google Earth fue capaz de mostrar el posible impacto de la explotación forestal. Rebecca ganó su lucha en contra de la compañía maderera y se dio cuenta de que otras organizaciones podrían beneficiarse de los mapas de Google y las herramientas de visualización. Para apoyar ese uso en el año 2007 se fundó “Google Earth Solidario”.

En casi todos los productos de google podremos encontrar algún detalle verde. En Google Finance podrás encontrar valoraciones medioambientales de las empresas al lado de su cotización en bolsa. En SketchUp podrás ver como el sol iluminará tu casa cualquier día del año y podrás ver cómo se distribuirá en calor en ella permitiendote cambiar el diseño para optimizar la luz y el calor.


Google está demostrando que se pueden obtener beneficios con la protección del medio ambiente. Su decidida apuesta por las energías renovables les proporciona una factura eléctrica baja y les hace menos dependientes de los mercados. El respeto por las comunidades en las que se instala se extiende a sus trabajadores y consigue que todos ellos disfruten siendo Greeners. De esta manera el trabajador se implica más con la empresa aumentando su productividad y su espíritu innovador.
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Google Green: La gran G es sostenible (parte 1)

Publicado por Unknown el jueves, 21 de junio de 2012 0 comentarios
En alguna ocasión he comentado con mis amigos que Google se parece cada vez más a Skynet (el ordenador central que trata de exterminar a los humanos en Terminator) o a Matrix. En ambas películas el futuro es desolador, no queda ni un árbol, ni una brizna de hierba, ni tan siquiera se puede ver el cielo. Tanta máquina y tanto robot origina un consumo energético que esquilma los recursos del planeta y, en el caso de Matrix, los humanos somos cultivados en granjas y usados como fuente de energía.

Puede que Google acabe dominando el mundo, pero no acabará con el medio ambiente gracias a las políticas sostenibles que aplica desde hace años. Al uso de energías renovables, el reciclado y la optimización de sus edificios hemos de sumar un “espíritu verde” que impregna todas sus aplicaciones.
Los de Montain View reciben al visitante de Google Green con el siguiente mensaje:
para ofrecerte todos nuestros servicios durante un mes, nuestros servidores gastan menos energía que una bombilla encendida durante 3 horas.
Los datacenters de Google.
Se conoce como datacenter (o cpd como acrónimo de centro de procesamiento de datos) a las instalaciones destinadas a albergar los recursos necesarios para el procesamiento de información. Estos recursos son básicamente servidores, routers, switchs y todo el resto de equipamientos que permiten a una determinada empresa almacenar y trabajar los datos propios y de sus clientes.
Para muchas empresas no existe el negocio sin esos datos. No poder acceder a ellos acarrea retrasos y perder los datos sería la ruina. Por tanto a los equipos que comentábamos antes hay que añadir servidores duplicados, sistemas de copias de seguridad y sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) que protejan nuestros equipos de posibles problemas con la red eléctrica.
Cualquier dispositivo electrónico genera calor y a partir de determinada temperatura los circuitos empiezan a fallar. Esto implica que cualquier centro de datos (por pequeño que sea) necesita un sistema de aire acondicionado que asegure una determinada temperatura ambiente que evite el deterioro de nuestros equipos. Estos equipos auxiliares suelen tener un consumo energético mayor que los servidores de datos.
Para tratar de optimizar el rendimiento de la planta existe una unidad de medida que relaciona el consumo energético total de la instalación con el consumo exclusivo de los equipos dedicados a la gestión de la información. El cociente de ambos valores se denomina PUE (Power usage effectiveness) y es la métrica más estandarizada para el análisis energético de los centros de datos. 
Google tiene datacenters repartidos por todo el mundo. En concreto el datacenter de The Dalles en Oregon, tiene un consumo estimado de hasta 103 megawatts (equivalente a una ciudad de entre 350 y 400 habitantes). Se calcula que, los de Mountain View, sólo en sus centros de procesamiento de datos, podrían tener el mismo consumo energetico que un país pequeño.

Datacenter The Dalles, Oregon.
Para sostener energéticamente su propia infraestructura Google trata de reducir su consumo y mejorar su PUE, vigilando y optimizando  los siguientes puntos:

Gestión del flujo de aire. 
Mediante modelos térmicos se detectan los puntos calientes y se diseña la circulación del aire por sus instalaciones. Para manejar ese aire se colocan láminas de metal y cortinas de plástico que impiden que el aire frío y el caliente se mezclen generando así corrientes óptimas.

Control exacto de la temperatura. 
Los equipos tienen una temperatura de funcionamiento correcta. Es peligroso sobrepasar esa temperatura, pero es un desperdicio energético mantenerla por debajo de ese nivel. Según Google:
 recomendando a nuestros empleados que vistan pantalones cortos, evitamos el uso intensivo del aire acondicionado en nuestras plantas de servidores.
Uso de fuentes de refrigeración gratuitas. 
La idea que se esconde bajo el “free cooling” es  aprovechar del medio ambiente natural para la eliminación del calor. Utilizar el aire frío exterior, disipar el calor evaporando agua o creando depósitos térmicos ayuda a reducir el coste energético de aires acondicionados y sistemas de refrigeración.
Quizá el mejor exponente del free cooling sea el datancenter que Google tiene en Hamina (Finlandia). La gran G ha transformado una antigua fábrica de papel en un centro de procesamiento de datos que emplea agua del mar Báltico para refrigerar sus servidores. El agua se bombea al interior de la planta y circula por ella absorbiendo el calor de la instalación. Una vez que se ha calentado, se envia a un edificio anexo al datacenter donde el agua recupera su temperatura antes de ser devuelta al mar, causando así el menor impacto ecológico posible. El el siguiente vídeo podemos dar un paseo por este datacenter.

Optimización de la distribución energética.
Google calcula que un tercio de la energía eléctrica que consume un servidor se desperdicia antes de llegar a los componentes de computación. Para disminuir esa pérdida se emplean fuentes de alimentación de alta eficiencia, se minimiza la cantidad de veces en las que la energía se convierte de un tipo de corriente eléctrica a otra y se intenta mantener el origen de la energía lo más cerca posible de los puntos de consumo. Con estas buenas prácticas Google cifra la pérdida de energía en un 15%, menos de la mitad de lo que se pierde con un servidor convencional

Green power.
Google apuesta desde hace años por el uso y la investigación en energias renoavables. Intenta comprar energía limpia directamente a granjas eólicas o solares cercanas a sus instalaciones. La compra directa implica la eliminación de intermediarios abarantando así el coste del megawatio.

Pero la gran G no es un mero consumidor, también apuesta decididamente por la investigación. Veamos algunos ejemplos.

En 2007 decidieron cubir totalmente sus instalaciones en Mountain View con paneles solares creando así la mayor instalación solar empresarial del mundo. Actualmente el proyecto se encuentra completado en un 90% y genera la electricidad suficiente para abastecer al 30% de los edificios que cobija. “Salvo que llueva ininterrumpidamente durante dos años” la instalación estará amortizada en 2013.
Oficinas de Google en Mountain View, California.
Google invirtió (un 37.5% del capital inicial) en el Atlantic Wind Connection. Este ambicioso proyecto pretende crear una autopista del viento que se extienda durante 350 millas frente a las costas de Virginia a New Jersey. Las turbinas instaladas generarían 6000 megawatios capaces de abastecer a 1.9 millones de hogares. Las especiales características de la zona, permiten una instalación barata de los aerogeneradores debido a la “poca” profundidad de las aguas y a la proximidad a la costa que facilita llevar la energía a las centrales en tierra. Aún así la distancia es suficiente para que no sean visibles desde la costa. 

En 2011 google invirtió 169 millones en una planta de energía solar ubicada en el desierto de Mojave (California). Se calcula que generará 329 megawatios de energía limpia, el equivalente a retirar 90.000 vehículos de las calles durante los 25 años de vida de la planta. Esta planta contará con una torre solar de casi 140 metros de alto (173,000 heliostatos) que estará terminada para el 2013.

No todo van a ser triunfos. Una de las primeras ideas de Google parece estar parada. En 2008 Google registro patentes relacionadas con la creación de datacenters instalados en barcos. Energía procedente de las olas, refrigeración por agua de mar y capacidad de desplazarse a aguas internacionales. Las que lo lo estan son inversiones como como una planta de bioetanol en Brasil, o en la firma estadounidense Nanosolar que trabaja en paneles solares con un grosor ínfimo. 

Dinero muy verde
Google apuesta por el medio ambiente de una manera global. Ser sus propios suministradores les hace autosuficientes y además les hace ganar dinero a través de su propio ahorro y de la explotación de las patentes logradas con sus programas de investigación. Demostrando así que cuando se invierte en serio las nuevas alternativas energéticas son una realidad rentable.

El espíritu sostenible no termina aquí. Sus oficinas, sus vehículos e incluso sus aplicaciones están plagadas de detalles que nos animan a ser Grenners. Lo veremos en el próximo artículo.


Actualización 19/10/2012: Google ha publicado una galería de imágenes de sus datacenters. No os la podeis perder, es espectacular. Ir a la galería. 
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